The Sandman

Cualquier lector de cómics normalillo en este país ha empezado leyendo mortadelos y filemones o cualquier cosa de la factoría Bruguera. No están mal, siguen la fórmula y son un tanto infantiles pero puedes leerte uno y no se te funde la sesera.

A partir de ahí cada lector se desarrolla individualmente: obra europea, asiática, americana, española, fanzines, web-comics, etc. Un montón de opciones donde elegir. He encontrado una tendencia a calificar el cómic americano como de producto patentado. Incluso aficionados al cómic francés y belga, grandes conocedores del género, consideran que todo el producto Yankee es uniforme. Y eso ya me huele más a la típica actitud los EEUU apestan y derivados de esta.

En los States existe el ciudadano medio, tal y como ocurre en el resto del planeta. Sin embargo también tienen una fuerte sociedad civil y autores inimitables, es decir, la cultura de los EEUU dista mucho del BicMac, el béisbol y el burrito de frijoles (al igual que la cultura española es algo más que la sangría, los toros y la paella). Hay un genuíno catálogo de autores que merecen la pena.

Recomiendo un link acerca de the Watchmen, que creo que es el cómic (americano) que más me ha gustado nunca. Es de hecho una obra tan importante que la propia wikipedia watchmen en la wikipedia le dedica un enlace. Por cierto, no aceptaré comentarios acerca de si Alan Moore es o no es americano, tened en cuenta que la editorial sigue siendo DC comics.

Evidentemente el cómic americano no murió en los 80, Frank Miller ha desarrollado una obra fantástica hasta la actualidad (nos falta ver la película tranquilamente). Petter Bagge, Robert Crumb y toda la panda han producido un buen montón de cómic que es un delito perderse.

En conclusión: cuidado con tomar la parte por el todo, Norteamérica produce algo más que best-sellers y morralla para adolescentes. ¡Ánimo buscando!

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