Estudiar por siempre: lema informático
Durante estos dos años he conocido bastantes profesionales del gremio de la informática, hoy he echado un instante la vista atrás y me apetece comentar algunas conclusiones divertidas. Como en cualquier tema, la generalización me llevaría a ser injusto e impreciso; afortunadamente este blog no pretende evitar ninguna de ambas cosas. Así que adelante con el asunto:
Comencemos por el sector funcionarial del gremio de informáticos en sistemas: tienen un buen montón de usuarios (otros funcionarios en su mayor parte) y disponen de un fabuloso escudo burocrático para mantenerse inactivos. Resulta fascinante cómo el sistema (como el de la Universidad de Zaragoza) es totalmente ineficiente e inútil cuando las peticiones las hace un estudiante; y lo bien que funcionan las peticiones puerta a puerta de los secretarios de los centros.
Todos recordamos la guerra que se mantuvo para instalar vim en Merlin, hazaña incontestable, gesta épica de la administración. Ó cuando el blaster, o el sasser, arrasó la red gracias a la ausencia de directivas de seguridad y cortafuegos estables y mantenidos.
Durante aquellas maravillosas semanas tuve la oportunidad de escuchar de todo, la conclusión general era que se necesitaba contratar más gente para que se hiciese cargo del servicio de mantenimiento de seguridad de red. Se referían evidentemente a que hiciesen otros el trabajo. Seguro que Koke nos podría contar qué habría pasado en su empresa en una situación similar
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Es evidente que la administración pública, institutos de investigación, becas, etc. todo el tema se gestiona de un modo bastante parecido, es decir: malo. En la privada existe una peligrosa tendencia a echar a la gente de mantenimento cuando el sistema va demasiado bien. Recuerdo haber oído hablar a un tipo diciendo que saboteaba intencionalmente el servicio de email de los cargos intermedios para mantenerse en el puesto de trabajo. Buen truco. Lo echaron cuando externalizaron el servicio.
No quiero extenderme ahora -. aunque podría hacerlo .- porque hay una conclusión sencilla: salvo que seas funcionario, no dejes de estudiar jamás.