Archive for February, 2008
Podcasts reminder
Posted in Uncategorized on February 3rd, 2008Como resultado de leer el libro de Steven Levy acerca del aypop el podcasting vuelve a mi radar. Algunas direcciones y recursos interesantes que he encontrado:
Y, ya en mi primer minuto de podcaster (de mierda) ha entrado un nuevo elemento en el radar: Dragon War! Cuidado con eso, porque IMDB ha votado un 3.9 (cuando escribo esto) para el titulazo. Así que mucha calma.
Asociaciones
Posted in Otros on February 1st, 2008¿Cómo decidimos qué nos gusta y qué no? ¿Empleamos criterios objetivos? ¿ciencia? ¿Algún tipo de proceso estadístico? Llevo quizá demasiado tiempo centrándome únicamente en los aspectos industriales de la creación de videojuegos y en la vida que se deriva de intentarlo. Sin embargo, tras la compra de cualquier producto tiene que haber un placer derivado. Entiendo que el sujeto habitual adquiere bienes precisamente por el hecho de ser buenos. En última instancia ha de derivarse un placer, un valor para el sujeto.
Imagino un sujeto, llamémoslo Alice, entra en una tienda y como le encantan las noveletas de misterio va derecha a la sección. Agún criterio tendrá que emplear para escoger un libro sobre otro. Debe priorizar. Incluso en el caso de que pueda adquirir absolutamente todas las obras escritas jamás, no podrá leerlas por falta de tiempo y, de nuevo, debe escoger qué leer y qué ojear y, por definición: qué abandonar.
Únicamente veo dos opciones si es la primera vez: escoger al azar ó pedir consejo[2]. Empleando inducción llegamos a la conclusión obvia de que el primer lector de novelas de misterio tuvo que escoger al azar[3] Pretendo llegar a un punto sencillo con todo esto: sea como fuere necesitas un criterio, o bien construir uno propio, o bien elaborarlo a base de préstamos. En este punto podría embarrancarme en el discurso contra la crítica (sobre todo la de videojuegos) pero no tengo la menor gana. Me estoy acercando a una anécdota personal que teje a partes iguales cursilería y sabiduría yedai acerca de la vida.
Como probablemente resulte obvio a estas alturas intento probar la mayor cantidad de videojuegos que puedo. Hace un par de años tuve la oportunidad de jugar Rez en Dreamcast y PS2 y me gustó mucho; es natural que me alegrase mucho al saber que Q? lanzaban una versión para 360, titulada RezHD. La bajé de inmediato. Qué desilusión. El juego era [es] idéntico a cómo lo recordaba, animaciones, gráficos, … resumiendo: el mismo. Sin embargo faltaba algo.
Rez no apareció en mi vida por casualidad: me lo recomendó un amigo. He comprobado algo interesante con las recomendaciones. Nunca es tu producto. Par mí siempre será ese-videojuego-que-me-recomendó-Enveloop. Así que arranco la versión de 360, llevo jugando un rato y me quedo algo frío. El juego es espectacular, qué coño. Está muy bien. Sin embargo no funciona.
Este detalle me dejó desconcertado. De alguna manera Rez, o mejor, algunas recomendaciones, están tan relacionadas con los recomendantes que no se entienden las unas sin los otros. Sobra decir que desde que me mudé de Compostela tengo muy complicado coincidir con Enveloop. De algún modo ambos conceptos se han asociado Rez-Enveloop. A mi me parece tierno.
Siguiendo esta línea y viendo en qué medida haber coincidido con según qué gente es producto de la más pura casualidad me asalta la duda de hasta qué punto somos señores de nuestros gustos. No me gusta el recurso fácil de decir que somos víctimas de la casualidad, … estamos sujetos a nuestras circunstancias, … blah blah blah. Quiero creer (y creo) que tenemos un cierto grado de control sobre qué vamos a hacer con nuestra vida y esto incluye también, qué decidimos que nos gusta y qué no.
Y para acabar de formar el chiste está el hecho innegable de que hay objetos, grupos musicales, juegos, libros que están unidos a personas, a situaciones a hechos.
*** Coda
La 360 es un ordenador canijo. ¿Recordáis cuando se puso de moda que los frikis-alpha tuviesen barebones? Apuesto a que sí ^_^. Creo que se puede decir que un usuario que tenga una 360 y esté jugando únicamente a Live Arcade, oyendo música y viendo algún que otro vídeo no tiene una consola de videojuegos sino directamente uno de aquellos chismes canijos y con aspecto de baulito de tesoros de niñas pequeñas[1].
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1. Salvo por los leds azules, claro está.
2. Los resúmenes en las sobrecubiertas están sobrevalorados, amigos.
3. Bajo la premisa de que los libros de misterio existieron siempre, ¡LOL!